El estancamiento del desarrollo humano y económico del país de Guatemala
1. ¿Donde sucede el problema?
Sucede específicamente en Guatemala, en todo el país pero más que nada en la población rural e indígena.
Se puede observar como este problema comienza en la primera magistratura (la presidencia) y luego abarcando los organismos legislativo y judicial. Se podría hablar de que nuestro país esta estancado a nivel del desarrollo humano por la corrupción que se ha dado durante varios años.
2. ¿Quiénes se ven afectados por esta situación?
La población más afectada por esta condición es la rural e indígena. Debido a la falta de recursos económicos, más del 80% de la población acude a los servicios públicos, los cuales tienen una calidad precaria por la baja inversión presupuestaria que se les asigna.
El IDH 2015-2016 afirma que" 73% de la población no pudo cubrir sus gastos porque los ingresos que percibe no son suficientes, y tres de cada 10 familias no pudieron cubrir sus necesidades de alimentación".
3 ¿Cuáles son sus potenciales y sus límites?
Guatemala ocupa el penúltimo lugar en cuanto al Índice de Desarrollo Humano (IDH) del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y muestra los peores indicadores en ingresos per cápita, longevidad y educación en Centroamérica.
Sus límites en la educación son grandes y en un futuro podrían agravarse, ya que sin educación no se puede optar a un trabajo digno y con un sueldo suficiente para mantener o proveer a una familia, por lo que muchas personas delinquen para poder conseguir dinero; esto repercute en la sociedad ya que mientras más delincuentes hay, mas inseguridad se vive en el país y esto a su vez trae consigo consecuencias psicológicas.
Así mismo, con una falta de empleo formal la mayoría de las personas optan por una economía informal, ya que en Noviembre del 2015 según el Ministerio del Trabajo, siete de cada diez personas en edad laboral trabajan en la informalidad.
En el área de salud es una de las más importantes, ya que si no hay dinero para que los hospitales del estado funcionen, las personas se quedan sin este servicio que es de vital importancia, ya que es algo que todas las personas necesitan y que hasta el momento es de los peores servicios públicos que brinda el país.
Probablemente si no existiera la cantidad de corrupción que actualmente y que durante años ha existido en Guatemala se podría mejorar la calidad de vida de todos los guatemaltecos, ya que el dinero que los ciudadanos pagan en impuestos irían realmente a donde tienen que ir, habrían escuelas equipadas con todo el equipo necesario y contratarían profesores que quieran y sepan enseñar a los niños, habría empleo digno para la mayoría con un sueldo justo, los centros de salud estarían en la capacidad de atender a toda la población y tendrían los insumos suficientes para tratar cualquier enfermedad, no habría tanta violencia e inseguridad ya que las personas no buscarían formas fáciles de conseguir dinero.
Entre la región de América Latina y el Caribe, se encuentra Guatemala con el puesto 128 de 188 en el IDH. Se menciona que en Guatemala hay una gran desigualdad de ingresos. Por ejemplo, un 95% de descapacitados no posee ninguna tipo de empleo.
¿Quiénes se ven afectados por esta situación?
Todos los ciudadanos guatemaltecos. Ya que no existen oportunidades de manera equitativa y existe un aprovechamiento ineficiente de los recursos económicos, sociales y ambientales del país. Sin mencionar temas como la desigualdad de género y el racismo hacia los indígenas y personas de escasos recursos.
¿Cuáles son sus potencialidades y sus límites?
A largo plazo, los problemas se agravan, tanto de manera institucional, como económica, social y ambiental. El deterioro del patrimonio nacional y la escases de recursos, o precios elevados con salarios mínimos, son ejemplos de algunos de los potenciales que podría llegar a enfrentar lo que indican las estadísticas.
miércoles, 1 de marzo de 2017
Funcionarios han presentado políticas de empleo que no cumplieron
Resolver los problemas estructurales del mercado laboral, que se caracteriza por una alta tasa de informalidad y que en 2016 alcanzó el 69.3%, requeriría para analistas y expertos en el tema más que la presentación de políticas y encaminarse a la ejecución de acciones que reduzcan la pobreza y desigualdad.
Cada año electoral, la promesa de generar empleos es un pilar de oferta política, que ya una vez instalados en el poder cae en saco roto y las propuestas, según varios sectores, llegan a ser tan ambiciosas como poco realistas.
El desempleo aumentó en jóvenes en el primer semestre del 2016. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
La propuesta más reciente es la Política Nacional de Empleo Digno que planteó el actual gobierno, el pasado 16 de febrero.
El documento establece que en un plazo de 32 años (2017-2032) el Estado creará un millón de empleos, lo que significa 66 mil nuevas plazas por año.
En opinión de Ramón Parellada, director del Centro de Estudios Económicos Sociales de Guatemala (CEES), la propuesta es una lista de buenas intenciones.
Desgaste institucional
La Política Nacional de Empleo Digno se formuló en el marco de la Comisión Nacional de Empleo Digno (Coned), instancia en la que se identifican y articulan las acciones y establecen sinergias que permiten crear condiciones que promueven el empleo digno.
La Coned está integrada por los ministros de Trabajo, Educación, Economía y Desarrollo Social.
¿Eliminar o incluir?
Para Ramón Parellada, del CEES, la creación de la Coned es el camino contrario por seguir para generar empleo.
“No hay que crear nuevas instituciones, sino eliminar muchas de las existentes, que solo significan un mayor costo y obstáculos a la creación de empleos”, señaló.
Para el Cacif, esta política ya fue formulada, pero para el proceso de aprobación e implementación se busca integrar la Comisión, con el fin de alinearla con el Plan Nacional de Desarrollo K’atún 2032 y otras políticas que ya se han presentado para implementar en el largo plazo.
“No es ninguna política, pues no indica acciones concretas para lograr el objetivo. Solo refiere lo que se pretende alcanzar. No hablan de desregularizar o flexibilizar el mercado laboral, que es lo único que permitirá incrementar el empleo formal y productivo del país”, dijo el profesional.
Según la Encuesta Nacional de Empleo e Ingresos 2016 (Enei), en el primer trimestre del 2016 solo el 30.2% de la población económicamente activa (PEA) se encontraba empleada en el sector formal de la economía.
Los datos refieren que de cada 10 personas, siete están en la informalidad y tres, en el sector formal.
Se calcula que la PEA ascendió a 6.6 millones el año pasado.
Juan Carlos Zapata, director ejecutivo de la Fundación para el Desarrollo (Fundesa), afirma que a pesar de que esta política es más realista de lo que se han planteado otros gobiernos, aún está bastante lejos el millón de empleos que se pretenden alcanzar en 15 años si no se toman medidas para elevar la inversión, comentó Juan Carlos Zapata, director ejecutivo de Fundación para el Desarrollo de Guatemala (Fundesa).
Zapata dijo que la política debe ir amarrada a acciones concretas que están pendientes en otros organismos, especialmente en el Congreso de la República, donde existen varias iniciativas de ley en el ámbito económico que “ayudarían a que esta política logre tener mejores resultados”.
El ejecutivo citó el reglamento del Convenio 175 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que permitirá el trabajo a tiempo parcial, y el reglamento del Convenio 169, sobre pueblos indígenas y tribales, que permitiría otorgar mayor certeza jurídica a las inversiones.
De haberse cumplido con las promesas electorales relacionadas con la creación de empleos en las administraciones de Álvaro Colom y Otto Pérez Molina, se hubieran generado 747 mil empleos, y si para finales de este año se cumple con el cálculo de 66 mil plazas, el número de puestos nuevos ascendería a un millón 747.
Desde el punto de vista del sector trabajador, Rigoberto Dueñas, representante de los sindicatos ante la Comisión Nacional del Salario, concuerda con esas opiniones y asegura que la política aporta pocas soluciones al problema del empleo.
“Nosotros compartimos el criterio de que debe haber un ambiente de seguridad, porque los altos índices de violencia desmotivan la generación de empleo y la inversión”, dijo Dueñas.
Otros factores que no permiten la generación de inversión es el descuido en la infraestructura, los trámites burocráticos en las instituciones del Estado, el alto costo de la energía eléctrica y las altas tasas de interés, resaltó el sindicalista.
Javier Zepeda, director ejecutivo de la Cámara de Industria de Guatemala (CIG), plantea dos caminos. Uno de ellos es menores puestos de trabajo pero mayor innovación y tecnología, y el otro, contar con mayor mano de obra calificada para generar empleo.
Sin embargo, para ambos caminos son necesarias la certeza jurídica y las condiciones idóneas para generar inversión y más empleo formal. “Las condiciones actuales son de incertidumbre total”, dijo.
Mario Peña, gerente general de la empresa guatemalteca Megapaca, opina que la incertidumbre económica del país ha causado temor a la inversión.
Peña asegura que en el caso de la cadena de esa empresa, las ventas comenzaron en el 2017 con una baja de entre 5% y 6%, comparadas con las registradas el año pasado.
En la actualidad, la empresa tiene tres mil 200 empleados, y el ejecutivo asegura que están luchando por conservarlos, lo que se traduce, dijo, en que no abrirán nuevos puestos de trabajo para el país.
En cambio, en Honduras, en donde también opera esa compañía, abrirán dos nuevas tiendas.
“Tenemos la oportunidad de trabajar para los dos mercados, pero observamos que el gobierno hondureño cuenta con mejores planes de desarrollo económico”, manifestó.
Según el Comité Coordinador de Asociaciones Agrícolas, Comerciales, Industriales y Financieras (Cacif), cada año ingresan al mercado laboral 200 mil jóvenes, pero se crean 30 mil empleos formales.
Yo creo que podría ser algo factible el crear cierta cantidad de empleos al año, pero para eso habría que eliminar varias plazas que tienen sueldos muy altos, ya que representan mas gasto que ganancia.
En el tema de la inseguridad económica del país, creo que es algo que hasta que los indices de corrupción no bajen no va a cambiar nada, ya que el hecho de estar en un cargo politico los hace pensar que pueden manipular las leyes a su gusto y gana y que se van a salir con la suya y no debería de ser así.